Pon todas las cantidades en la misma unidad.
Si compras por peso, divide el precio del envase entre su peso neto para obtener el coste por kilogramo. Multiplica después por el peso de producto que asignas a una ración, expresado en kilogramos. Usa datos de la referencia y de tu prueba de cocina.
Si compras por unidades, divide el precio del envase entre sus unidades y multiplica por las unidades utilizadas en una ración. Para una fracción de lavash, registra qué parte utilizas y qué ocurre con el resto: no lo des por aprovechado si todavía no tienes una aplicación real.
Un ejemplo ficticio para entender la cuenta.
Supongamos, solo como ejercicio, un envase de 20 unidades que cuesta 12 €. El coste por unidad es 12 ÷ 20 = 0,60 €. Si una preparación utiliza dos unidades, esa parte de la ración cuesta 1,20 €. Si el resto de ingredientes añade 0,80 €, el coste de ingredientes es 2,00 € por ración.
Estas cantidades y precios son inventados para mostrar la operación. No describen una referencia, un envase ni un precio de El Lavash. Tampoco incluyen trabajo, energía, transporte u otros costes.
Añade las partes que faltan.
Haz una línea para cada componente, utilizando un criterio consistente:
- Producto principal: peso o unidades realmente usados.
- Relleno, salsa, guarnición y elementos de presentación.
- Pérdidas observadas en tus pruebas, sin aplicar un porcentaje inventado.
- Envase de servicio cuando corresponda.
- Transporte y otros costes de compra, repartidos con un criterio explícito.
No confundas coste de ingredientes y rentabilidad.
El cálculo anterior permite comparar recetas y formatos de compra. Para decidir el precio de venta también necesitas considerar trabajo, gastos del negocio e impuestos aplicables. Mantén el mismo criterio de impuestos al comparar propuestas y pide apoyo a tu asesor cuando corresponda.
Si no conoces el consumo o la pérdida real, marca ese dato como pendiente y mídelo. Un cálculo incompleto presentado como exacto puede llevar a elegir un formato inadecuado.
Qué pedir para hacer tu cálculo con datos reales.
Solicita la referencia, contenido neto o unidades por envase, precio y condiciones. Después prueba tu ración. Para lavash, khinkali o pelmeni, una comparación útil combina la información del fabricante con tu manera de preparar y servir.

