1. Explica para quién compras.
Una cocina necesita saber cómo trabaja el producto durante el servicio. Una tienda necesita evaluar la presentación para el consumidor y su espacio de almacenamiento. Un distribuidor necesita definir el canal y la zona comercial. Empieza por ahí: el mismo nombre de producto no define por sí solo el formato adecuado.
2. Identifica qué estás comparando.
Indica lavash, khinkali o pelmeni y pide la información de la referencia concreta. En lavash pueden importar las medidas y las unidades por envase; en pasta rellena, la referencia, el peso y la presentación. Consulta las opciones disponibles, en lugar de asumir que todos los rellenos o tamaños están en catálogo.
Pregunta si el precio corresponde a unidad, peso, envase o caja. Anota también impuestos y transporte cuando recibas la propuesta. Dos importes parecidos pueden cubrir cantidades o servicios distintos.
3. Revisa lo que condiciona la compra.
Pide la ficha del producto y las condiciones comerciales antes de planificar la recepción. Son especialmente útiles estos puntos:
- Ingredientes y alérgenos de la referencia.
- Conservación, preparación y vida útil indicadas por el fabricante.
- Contenido del envase y cantidad mínima aplicable.
- Disponibilidad y condiciones de entrega al código postal del negocio.
- Precio, impuestos y vigencia de la propuesta.
4. Da una previsión honesta.
Si estás empezando, di que es una evaluación inicial. Si ya trabajas con un producto similar, puedes aportar tu consumo habitual, sin presentarlo como compromiso de compra. Distingue las necesidades de una prueba, un evento y una reposición regular: son situaciones distintas.
Un mensaje que puedes adaptar.
«Somos [negocio], en [localidad y código postal]. Nos interesa [producto] para [cocina, venta en tienda o distribución]. Prevemos [cantidad orientativa, si la conocemos]. Queremos consultar referencias, formato, ficha de producto, mínimo, precio y posibilidad de entrega. Nos gustaría empezar [fecha orientativa].»
En El Lavash, enviar la consulta abre una conversación. La disponibilidad, el precio y la entrega se confirman antes de cerrar el pedido.

